114. El Horno de Gonzalo Abad,

Lanús, Buenos Aires, Argentina

 

 

 

 

 

Comentario:

Bueno, al fin terminado. Me ha llevado algo así como tres meses junto con la ayuda de varias personas entre ellos 

mi hermano Juan Pablo. Se hizo la base y luego la losa. 

Lo que es íntegramente el horno se utilizó ladrillo común cortado en mitades y se lo ha pegado con arcilla refractaria. Se han utilizado las famosas tejuelas refractarias en su piso y debajo de ellas un buen colchón de sal gruesa (10kg) con casi 40 botellas de vidrio trituradas.

Lo revocamos por dentro y por fuera con la arcilla refractaria. Luego, hemos cubierto la esfera con lana de vidrio para poder instalar la malla correspondiente y poder revocarlo.

Finalmente, una vez seco el revoque se lo revistió con laja San Luis cortada en cuadrados y para terminarlo definitivamente se lo pintó con una pintura especial para lajas color negra.

Espero que les guste.

Gonzalo Abad

Lanús, Bs As, Argentina

 

 

 

 

113. El Horno de Barro de los Crespi,

La Plata, Argentina

 

 

 

 

 

 

Comentario:

Estimadísimo Pasqualino,
 
Me pongo finalmente en contacto contigo para poder decirte la esperada frase: ¡tarea cumplida!
Luego de varios meses de estudiar la construcción de MI horno de barro, te puedo mandar las fotos de parte del proceso y cómo quedó finalmente nuestro querido, soñado y esperado HORNO DE BARRO.
Te cuento que soy de familia de "HORNEROS". Cuando era pequeño, ayudé a mi papá y un tío en la construcción del horno que tiene el primero en su casa y con el cual nos deleita con el mejor pollo al barro que se pueda probar, entre otras exquisiteces.
No quiero apabullarte con una historia muy lunga. Pero encaré la construcción de mi horno con la ayuda de papá y de mi hijo. La historia se repite. Para mi fue un orgullo y emoción poder hacerlos con ellos por lo que significa el legado de esta noble tradición. Y todo el proceso resultó reconfortante para mí, a tal punto que lo disfruté junto a ellos.
Te mando algunas fotos de parte del proceso y te agradezco por tu página, guía fiel; al igual que la experiencia compartida por cada uno de los amigos de todo el mundo que engalanan tu site y que me han ayudado en el proceso.
Considero que cada horno es único, por eso te invito a conocer el HORNO DE LOS CRESPI.
 
Un abrazo enorme y a tus órdenes para lo que necesites que te amplíe.
 
PD: Si no me equivoco, mi horno es el 113.
 
Saludos,
 
Ariel Crespi 

 

 

El Horno de Piti Olague

Tornquist, provincia de Buenos Aires, Argentina

 

 

(Timelapse)

 

Comentario:

 

Los ladrillos que usé fueron ladrillones crudos que compré en un horno de barro acá en mi pueblo y donde, además compré el barro, ya que en ningún lado estaba bien detalladamente explicado (o al menos yo no lo vi) la forma de hacer el barro, y para un neófito como yo en ese momento me pareció que lo mejor era comprarlo hecho, hoy en día después de todo lo que leí, antes, durante y después de la construcción, puedo afirmar que estoy en condiciones de hacerlo, será para mi segundo horno o bien para la reforma del tiraje , donde en vez de esa chimenea de poco diámetro (la cual ya saqué) voy a abrir un hueco, que no va a ser redondo, sino que le voy a dar una forma semi-rectangular en su base para luego terminar en la parte alta, en forma cilíndrica, donde voy a colocar otra chimenea. Lo de la circulación natural del humo saliendo por delante es muy cierto, según lo comentado en tu Web, lo pude comprobar.
Siguiendo con la construcción, luego de terminado (lo que se ve en el video) el horno se empezó a cuartear bastante, para lo cual le di otra capa de adobe en forma de revoqué, y para darle el toque final, le voy a hacer la capa final de cemento para protegerlo de las lluvias, luego lo pintaré.

 
Bueno, esto es más o menos el relato sintetizado de la construcción, lo demás se puede ver en el video.
 

(...) Te cuento, soy de Tornquist, y es el primer horno que hago y recorrí toda la Red para aprender, saqué mucho de tu página, ¡que es genial! Y de donde voy a sacar para cocinar también. La primera vez que lo encendí me di cuenta que tengo un problema de tiraje, la chimenea es chica a mi entender, así que en los próximos días estaré trabajando en eso.


Saludos

Piti

Mayo 2013

 

 El Horno de Héctor Tamayo Escalona, Cuba

 

 

Estimado Pasqualino,

Soy un cubano que quisiera hacer a mis padres en Cuba un horno de ladrillo en el patio. (...)

Mi problema es que se habla mucho en la Internet de mezclas refractarias, cementos refractarios resistentes al calor.

Cuba es un país pobre donde hay mucha limitación de recursos. Encontrar solamente el cemento Portland normal, es ya siempre un problema.

Estoy seguro que solo podré encontrar como materiales en Cuba Cemento, a lo mejor cal, y hay una tierra blanca/amarillenta (que nosotros le llamamos Cocoa) que se usa para darle pastosidad a la mezcla cuando se repellan paredes o se ponen ladrillos. Por supuesto tierra, ¿pero puede usarse todo tipo de tierra? En el sitio hablan de tierra negra o arcillosa, pero no si que es tierra arcillosa.

Da tanto trabajo reunir los materiales para hacer el horno, pero quiero fabricar algo que dure muchos años.

¿Crees que sería possible hacer un horno en estas condiciones y sin contar (en mi opinion) con los materiales ideales?

¿Puedo unir ladrillos y cubrirlos con mezcla normal (sin contar con materiales reflactarios), a lo mejor usando menos cantidad de cemento?

¿Cual crees que seria la mejor mescla que puedo en mi caso usar para unir los ladrillos y recubrirlos?

Muchísimas gracias de antemano por tu opinion,

 

Héctor Tamayo

Olanda

 

 

Ya he regresado de Cuba.

Aunque no está terminado todavía, por lo menos dejé bastante adelantada la obra. Fue mucho más trabajo de lo que pensé.

Finalmente utilizé tierra de barro que encontré en una zona que me indicaron unos viejos habitantes del lugar, con muy poco cemento y cal.

Hacerme de los ladrillos para las paredes del horno y que me hicieran esa puerta (aunque no perfecta) fue un verdadero dolor de cabeza.

Ni siquiera los ladrillos refractarios que quería para el piso del horno los hemos podido conseguir todavía, así que le tuve que meter mano así mismo, (...) mi hermano los colocará cuando finalmente los puedan conseguir.

De laa chimenea solo puse la salida, ellos tendran que terminarla.

Tengo mucha curiosidad del resultado final y sobre todo si funciona bien y no se rompe cuando tenga calor.

Saludos,

Héctor

 

 

 

El Horno de Tacho de Roberto M. Esturo,

Parada Robles, Exaltación de las Cruz, Pcia. Buenos Aires, Argentina

 

Comentario:

Estimado Pasqualino:

Le escribo y le envío las fotos de mi horno chileno o de tambor ya que me siento en la obligación moral de hacerlo. Buscando planos y enseñanzas sobre el horno de barro encontré su sitio (una referencia obligada en este tema) y buceando en la información terminé cambiando el proyecto .

Los planos en los que me basé fueron unos del INTA que circulan por la web (http://inta.gob.ar/documentos/construccion-del-horno-de-tambor/) a los que le hice algunas modificaciones de acuerdo a los siguientes criterios:

1)  Las puertas de fogón y cenicero están en la cara opuesta a la boca del horno: de esta manera mientras cocino estoy lejos del calor y el humo que podría salir de la puerta. En caso de no tener espacio detrás, no sería difícil colocar las puertas en el lateral abierto que quede. Realmente es muy cómodo que la fuente de calor no esté justo debajo nuestro mientras cocinamos.

2)  Traté de que la mayoría de los componentes “desgastables” del horno fueran fácilmente cambiables. De esta forma desobedecí el armado de una parrilla soldada y simplemente embutí los hierros en material refractario. Del mismo modo utilicé como cortafuego debajo del tambor 3 varillas de 12mm sobre las que apoyan unas tejuelas refractarias: en caso de deteriorarse simplemente se cambian.

3)  La chimenea está –siguiendo su científico y excelentemente argumentado consejo- arriba de la puerta del fogón, no en el lado opuesto como tradicionalmente se hace.

4)  El agregado de una fila inferior de ladrillos en la base (para que la puerta del cenicero quedara separada del piso) y el agregado de dos hiladas para la colocación de los hierros + tejuelas refractarias que utilicé como cortafuegos hicieron que el horno quedara un poquito más alto de lo que indicaban los planos, pero si bien me encareció la construcción el resultado fue que quedara más cómodo el horno al no tener que agacharse tanto para manipular las fuentes.

5)  En la cámara que queda en la base –desde el piso hasta el “cierre” del embudo que se hace a partir del emparrillado del fogón no rellené con nada (sugerían cascote y/o vidrio molido). Me pareció que no tenía mucho sentido ya que esa zona no trabaja con calor y no era necesario aislarla.

El resultado final podrán verlo en las fotos que le adjunto. El horno contó con un director de obra de lujo: mi suegro César Natalini. Sin su ayuda sin dudas no hubiera quedado tan lindo, tan derecho ni prolijo… La paciencia no es mi mayor virtud, y mi suegro además de paciente sabe mucho…

Algunos comentarios que surgieron de la experiencia de armarlo:

1)  Utilicé muchos más ladrillos de lo que pensé: el proyecto arrancó porque tenía 200 ladrillos que me habían sobrado y terminé utilizando cerca de 500.

2)  No usé barro –ya dije que soy ansioso y no iba a esperar el tiempo necesario para que fermente- y en su lugar lo armé con arcilla refractaria. Es carísima!! Me llevó 3 bolsas de 30 kg. Y cada una cuesta un 25% más que una bolsa de cemento y rinde mucho menos…

3)   Como decía más arriba, como cortafuegos utilicé unas tejuelas refractarias –fácilmente recambiables en caso de desgaste o rotura-. El tema es que en la base del horno rellené con arena y luego coloqué un piso de tejuela refractaria también –para poder hacer pizzas a la piedra-. Todavía no usé el horno a muy alta temperatura, pero a 200° con todo este aislamiento el piso no cocina. Estimo que a 300° va a ser otra cosa, pero es un detalle a tener en cuenta.

4)  La chimenea puesta en la misma cara de la puerta de alimentación del fuego es comodísima y funciona a la perfección. El primer uso intensivo humeó todo mucho, pero había humo en exceso porque estaba muy húmeda la madera y también utilicé mucha leña medio verde (podas de lambertiana).

5)  La unión del horno con la mampostería –en el frente- es el sector más débil en cuanto a sellado. Hay pérdidas de humo-calor por ahí y al no estar bien firme el tambor (recordemos que está apoyado sobre unos hierros y luego sujeto con material sólo al frente de la bóveda) la apertura-cierre de la puerta genera vibraciones que a la larga provocan fisuras.

6)  Si bien en muchos lugares relativizan el uso de un soporte para el abovedado (medio tambor más abierto, malla de alambre, etc.) es FUNDAMENTAL para lograr un buen resultado –sobre todo desde lo estético-. Además, esto también ayuda a construir la bóveda más rápido –al apoyar sobre el soporte no es necesario que el material esté fraguado para colocar la otra fila-.

7)  La puerta del cenicero de 30 cms. de alto es un poco demasiado. Si bien esto ayuda a que la altura final del horno sea más cómoda, es demasiado hueco sólo para recolectar cenizas.

8)  Luego de secado le prendí un par de fuegos muy livianos y a los 10 días de terminada la bóveda le prendí un fuego más fuerte (que nunca superó los 210° según el termómetro que está en la puerta del horno). Ahí surgieron unas cuantas fisuras, una grande en la parte superior de la bóveda y un par en los laterales. No sé si eso habrá sido por una mala mezcla de material o que el conjunto todavía no estaba bien seco para tanto calor aún. Sugiero paciencia, esperar un poco más y meter un calor intermedio entre los 70° y 210° que metí yo. ¿Le había comentado ya que paciencia no es mi mayor virtud?

9)   La parte de la base del horno (la que no sufre el calor directo) podría ser armada con ladrillos huecos tranquilamente (más grandes, más baratos y más rápida construcción). El resto supongo que también, pero no sé cómo responde el ladrillo hueco al calor.

Espero que toda esta información sea de utilidad para alguno que se decida a encarar el proyecto de horno propio. Consejo de advenedizo (no soy albañil ni fui a industrial, soy simplemente una persona a la que le gustan los desafíos): es fácil, sólo hay que tomarse el tiempo de armar bien las hiladas, las plomadas y los niveles. Si le dedicamos tiempo a eso, el resto sale casi solo. Las fotos de la fase inicial del proyecto están en otra máquina, espero poder enviárselas pronto.

Un gran saludo y un enorme agradecimiento por la tremenda cantidad de información que existe en su sitio sobre estos temas.

Roberto M. Esturo

Parada Robles – Exaltación de la Cruz – Pcia. de Buenos Aires -  Argentina

 

 

El Horno de Tacho de Javier Gaggino

Barrio Jularo, Parada Robles, Exaltación de la Cruz, Buenos Aires, Argentina

 

 

Comentario:

Pasqualino, me ayudó mucho la pagina para poder armar mi horno. Con el instructivo del Inta y un poco de ingenio, modifique algunas cosas.
El fogonero lo hice más grande, gastando menos ladrillos y la bóveda en vez de usar los ladrillos de canto los usé planos.
Muchas gracias por la información, le envió algunas fotos de como fui armando el horno.

 

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Última modificación: 13 de mayo de 2016